sábado, 30 de enero de 2016

ESOS TOMOS MARAVILLOSOS

ESOS TOMOS MARAVILLOSOS

A veces me vienen a la mente recuerdos de años pasados. Eran tiempos donde los cómics atravesaban su crisis perpetua. El cómic siempre parecía estar en crisis. Y ciertamente, pocas eran las editoriales que conseguían aguantar unos años en un mercado tan severo. La propia Planeta, editando a la Marvel en España, estuvo obligada a cerrar títulos tan atractivos como Vengadores, 4 Fantásticos o Iron Man. Eran en efecto, años jodidos. De bolsillos tiesos. Donde el cómic “clásico” apenas sí sobrevivió en una colección de grapa mensual.

Ahora tenemos otra crisis en el cómic. Una crisis de edad. Los niños no leen, o leen muy poco. El interés que tienen por los cómics es el que encuentran, atraídos por el cine y la televisión. Los superhéroes del papel ahora se financian mejor por otros medios muchos más lucrativos. Pero esta crisis contemporánea del cómic está muy lejos de ser una crisis de venta.

Ahora el aficionado medio comprende una edad entre los 30 y 50 años, y es -en el mayor de los casos- antiguo lector de cómic en sus años de la infancia o adolescencia. Y este dato quizás no nos hace augurar nada bueno para un futuro lejano. Pero lo que si podemos decir a ciencia cierta es que, a día de hoy, este perfil de cliente tiene más pasta que el de los años ochenta y noventa. Y por lo tanto se gasta mucho más dinero. Ya no es ahorrar con la escasa paga que te daban tus padres para comprarte tu grapa. Ahora puedes destinar una parte de tu propio sueldo.

Y es en este preciso momento -con un aficionado medio no precisamente adolescente- cuando el factor Nostalgia entra en la ecuación con fuerza. Y este cliente veterano recuerda con añoranza aquellos años pasados, donde pasaba sus tardes, con su paquete de pipas y su tebeo de Spiderman. Llegaba entonces el momento de intentarlo con lo clásico.

Así pues, aquello que comenzara hace unos años de forma arriesgada por Planeta. Editando su línea Biblioteca Marvel. Y probando de nuevo fortuna con el material clásico. Ha desembocado en estos años en una explosión de nuevas editoriales, publicaciones y formatos. Añadiéndose al siempre saturado mercado. Pero encontrando su público en su mayor parte. Todos parecen encontrar su espacio. Pero desde luego el formato estrella es el tomo integral de tapa dura de Marvel. El tochal gordo. Ese tomo maravilloso.

Precioso tomo que nos tiene vencidos a los aficionados veteranos. Con un volumen y peso, que hace difícil de sostener y leer adecuadamente, sin que la publicación -o el dueño- sufran durante su lectura. Pero que nos llena de satisfacción, y queda perfecto en la estantería de nuestra casa, junto al resto de nuestra colección. Bonito tomo a color, iluminando aquellos recuerdos en blanco y negro. El olor exuberante de sus páginas. .. Y es que este formato bien merece una Oda.

Este formato es altamente aditivo entre el perfil de aficionado en el que me encuentro. Ya sea el Omnigold, el Marvel Héroes, o el Limited Edition. Hemos llegado a unas alturas... se venden tanto… que ya son tres, los tomos editados a veces en el mismo mes. En efecto, muchos bolsillos son llevados a límites prohibitivos. Al margen que la lectura de todos ellos es imposible. La mayoría permanecerán en las estanterías sin poder haberse leídos en mucho tiempo. Muchos, no serán leídos nunca. Pero ese detalle no es importante. Porque lo que realmente nos importa es poderlos tener. Ese sentimiento de poseer algo que añorabas de niño; Tener todas estas colecciones bien editadas, y en tu casa!

Y es que este efecto no exclusivo de los aficionados a Marvel. Pues con el tiempo, casi todas las editoriales se han subido al carro del tomo gordo. Muchas de las que publican material europeo tratan de hacerlo a base de integrales. Que es el formato adaptado a nuestro tochal maravilloso; Un gran volumen en tapa dura, donde se recopila una historia antigua completa. Pero de mayores dimensiones, con menos páginas, y un poco más barato. Dolmen, Yermo, Ponent-Mon, Norma, Trilita.. Por decir algunas. Todas encuentran su público en este mercado.

Esta es la época que nos ocupa. Para muchos, la grapa de novedad ha quedado en segundo lugar. Buscamos el tomo gordo. Porque el aficionado actual al cómic no es solo lector. Es sobretodo coleccionista.

Y para alguien que no entienda del tema, puede resultarle curioso ver que ahora, aquellas grapas, antaño en los kioscos, hayan desaparecido. Y sin embargo pueda ver una espléndida sección de cómics en El Corte Inglés. En su mayor parte tomos en tapa dura, con buen papel, y muy caros. Y es que esto ya no es una cosa para los niños. Ahora es auténtico material de lujo. Un producto para señores solventes con gusto. Que es en lo que nos hemos convertido, los aficionados al cómic.

Juan El librero.