miércoles, 19 de noviembre de 2014

Thor, de Jason Aaron y Esad Ribic.

Que Marvel está sacando al mercado grapas de gran calidad no es nuevo a estas alturas, que está sacando auténticos truños desde hace décadas, tampoco es nuevo, lo extraño es cuando el mismo guionista es el responsable del mayor truño actual: Pecado Original y de la mejor serie de grapa actual de Marvel: Jason Aaron y su Thor, Dios del trueno.




¿El líder de una banda de moteros? No, Jason Aaron.

Tras las últimas etapas, poco más que correctas de Guillen y Fraction, llega a la colección Jason Aaron para encargarse del Dios del trueno dentro del marco de Marvel Now, el enésimo relanzamiento marvelita. La jugada no pudo salir mejor, Aaron se aleja del Thor superheróico como de la peste y decide devolver al Hijo de Odín toda la épica perdida tras años de historias mediocres.


A martillazo limpio con Galactus.

En esta nueva etapa, deudora de la de Walter Simonson, Aaron enmarca al personaje en paisajes espaciales, mundos remotos y finalmente Midgard, creando una nueva mitología para el dios Asgardiano, como por ejemplo Gorr, el carnicero de dioses, el Thor Padre de Todos del futuro y el Thor bisoño y juerguista del pasado, pero a la vez, recuperando personajes clásicos a tiempo para enganchar a nuevos fans gracias a la secuela de thor en los cines: Malekith el maldito, villano protagonista del segundo arco de Aaron y de la cinta Thor, el mundo oscuro.
Todo esto con grandes dosis de épica y macarreo a partes iguales.


Gorr, un enemigo a la altura del Hijo de Odín.

Y es que Aaron, no sólo ha teñido de épica la colección del Dios del trueno, también la ha convertido en una especie de Regreso al futuro pero en versión asgardiana, me explico: el fururo del Universo, de Asgard y de La Tierra se juega tanto en el presente, como en el pasado y en futuro y allí veremos a las diferentes encarnaciones de Thor luchando por él, aventuras épicas a tope y a martillazo limpio, como corresponde a un vikingo de pro, un auténtico disfrute.


¿No querías Thor? Pues toma tres tazas.

¿Qué decir del equipo creativo? Pues que todos conocemos al señor Aaron y de lo que es capaz de hacer, lo mejor y lo peor: Scalped, Lobezno, Lobezno y La Patrulla-X y este mismo Thor, ¿lo peor? pues Pecado Original, La batalla del Átomo o Vengadores vs. X-Men, parece que los crossovers no son el fuerte del barbudo.
A los lápices tenemos a Esad Ribic, un croata al que todos conocemos como uno de los mejores portadistas de los últimos tiempos pero que se prodiga poco como dibujante regular de series mensuales, más lento que el caballo del malo, pero se lo perdonamos, se lo perdonamos porque le da a esta serie un toque épico, deudor de Frazzetta que nos hace temer qué es lo que pasará cuando se vayan él y Aaron...


¿Un mafioso de Europa del este? No, el señor Esad Ribic.

Ya estáis tardando en ir al quiosco o a la librería más cercana a por pillaros esta nueva etapa de Thor, 100% disfrutable tanto en el guión, como en el aspecto gráfico. ¡Por Asgard!