lunes, 27 de octubre de 2014

Con Franco llovía más







Tuvo que liarse parda en el fandom sesentero cuando la más o menos recién nacida series The Avengers colocó como miembros a tres antiguos villanos... Igual tuvo que pasar cuando a mediados de los setenta la Patrulla X renacía de sus cenizas después de que languideciera a manos de Roy Thomas. ¿Cómo? ¿Dónde están mis mutantes de toda la vida? ¿Quiénes son estos tipos que parecen sacados Legión de Superhéroes de DC? ¡Vaya tío mierda el Len Wein! "Pues el nota ese del Claremont que viene detrás no veas... exceso de textos de apoyo, sentimientos por encima de la acción... ¡Una puta mierda! 

Y todo esto sin Facebook, señores. Los primerizaos fanzines y el bullpen tuvo que llenarse de cartas donde todo el mundo tenía la razón sobre cómo y de qué forma tenían que publicarse los comics. Porque todo el mundo sabe que con Franco llovía más y cualquier tiempo pasado fue mejor. 

El lector de comic, por generalizar a tope, es un tipo complicado, bipolar en casi todos los aspectos y gruñón por naturaleza. Sigue sus series religiosamente, completa y colecciona pero nunca está conforme con el tiempo que le ha tocado; siempre hay un hilo suelto, un pero, una pega, un guisante en la almohada del descontento.

"Es que los Vengadores de Busiek son demasiado... clásicos", clamaron algunos a principios de los 2000. "Es que Los Vengadores de Johns no van a ningún lado", dijeron mientras esperaba a su salvador Chuck Austen. Con Bendis ni te quiero contar... Y sólo hablo de una serie en concreto.

El lector de superhéroes quiere que todo cambie pero que nada se altere. Quiere aventuras frescas e innovadores pero como las de siempre; quiere que se inventen nuevos conceptos pero sin tocar una serie de cosas que son básicas... Un puto caos, vaya.









Cada uno de nosotros es de nuestra casa y tenemos nuestro tiro pegado. Nuestra cabeza freak tiene montada la perfecta alineación, las sagas más potentes y los equipos artísticos idóneos para cada superhéroe. Somos escritores y editores. Un One Man Army que por ser comprador nunca tiene la sensación de tener razón. Para eso tenemos internet, para vocear nuestra indignación. Porque hablar mal es mucho más fácil que hablar bien. Eso es así.

¿Qué sale un poster con el evento del verano que viene? Al cuello. Ese es el espíritu. Para que vamos a leernos el tebeo del mes si el que viene ya está anunciado y no nos gusta así, de partida.

Así va el género. Así nos va.

lunes, 13 de octubre de 2014

Vengadores 2.0






Marvel Now es una nomenclatura que se usó para encuadrar diversos lanzamientos de series Marvel hace un par de ellos. La broma consistía en cambiar de autores para ofrecer una mayor frescura en las tramas y levantar las ventas. Vamos, levantar las ventas.

Los Vengadores pasaron de un Bendis que tenía menos gasolina que saliva un camello a Jonathan Hickman, un colega que venía de una larga etapa en los 4F y de un coitus interruptus en Guerreros Secretos. Eso sí, un tipo que lo da todo en Image donde se guarda las mejores ideas no vaya a ser que un día lo pete a tope y le compren los derechos para una película. Que Marvel mola mucho pero aquí el más tonto te hace un traje de flamenca con sus lunares incluidos.

Total, que Hickman cogió no una sino dos series para el sólo. Empacho de Vengadores. Pero, ¿qué tal la ha ido a este señor después de casi dos años?




El padre de las criaturas





Pues depende de a quién le preguntes. Habrá quien tiene los pezones como los deditos de un mono y gente que prefiere ser sodomizado sin piedad por una bragapolla con tal de que quiten a este autor de la franquicia. Luego los hay que ni chicha ni limoná. Pero a esos no los conozco.

Los Vengadores y los Nuevos Vengadores son Vengadores 2.0. Después de más años que la tos con un modelo editorial que ha pivotado entre el drama de situación a la épica, Jonathan tira por la ciencia ficción pura alejándose del género y de sus arquetipos.

La premisa en ambas series es ambiciosa: Amanazas brutales, constantes y enormes; dignas de la JLA de Morrison. En una, los constructores seres que dan vida y muerte a sistemas enteros, en la otra el choque de planetas de forma literal. Todo sin desayunar siquiera. A cada momento hay algo que puede destruir la existencia. Cada enemigo es más formidable... y original. Aquí no veremos al Conde Nefaria ni a Zemo... Aquí la plantilla de villanos y héroes se refresca para no contar siempre lo mismo.

Sólo la trinidad se mantiene. Sólo Iron Man, el Capi y Thor se mantienen dentro de un plantel lleno de rostros desconocidos o, todo sea dicho, desaprovechados.

Los Vengadores deben crecer para mantener la paz; pero a costa de un desarrollo de personajes cortito con sifón que se equilibra con unos conceptos argumentales geniales y épicos.

Aun estás a tiempo de correr como una perra a tu librería habitual y hacerte con estas grapas. No te arrepentirás, o sí.